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Yolanda Bedregal
OBRA - LITERATURA PARA NIÑOS - HISTORIA DEL ARTE PARA NIÑOS





FRANCISCO DE GOYA Y LUCIENTES

Publicado en La Razón el primero de abril de 1948

Hemos hablado de tres grandes y típicos pintores españoles; el Greco, de las figuras alargadas y los retratos del alma; Velásquez, notable por el realismo, la atmósfera y la perfección de sus cuadros; Murillo por el sentimiento y vaporoso color de sus obras. Después de estos maestros, sucedió en España una época en que el arte perdió su naturalidad su sinceridad y su fuerza; fueron a España algunos pintores italianos que hacían sus cuadros como con receta. Esta decadencia duró unos cincuenta años. Ahora damos un salto en el tiempo hasta que aparece el otro gran maestro español: Francisco de Goya.

Nació Goya en Aragón en 1746. A los trece años empezó sus estudios de pintura; era un joven en Madrid y luego se fue a Italia con unos toreros. Regresó a España convertido en el mejor artista de su tiempo. El pintor del rey le encargó hacer dibujos para una fábrica de tapices, que estaban muy de moda en esa época.

Goya hizo una serie de cartones representando motivos populares; muchachas en el columpio, vendimiadoras, lavanderas, chiquillos jugando a los soldados, inflando vejigas, trepando a los árboles, majas, chulos, bailando y bebiendo. Las figuras tenían hermosos colores, ojos brillantes, vestidos rojos, azules y ocres con bordados y adornos. Los tapices están entre las obras más conocidas de Goya.

Más tarde fue nombrado, como Velásquez antes, pintor del Rey. Realizó así numerosos magníficos retratos de Carlos IV y su familia, de Fernando VII, de infantas, duquesas y nobles, Goya hizo además cientos de retratos de mujeres, La Reina María Luisa, la Duquesa de Alba, la Maja desnuda, la Maja Vestida son los más conocidos.

Pero no solo le interesaban estos temas de lujo; Goya amaba los motivos populares que realizaba al grabado a manera de caricaturas para ridiculizar a criticar costumbres y vicios de su tiempo. Le encantaba también dibujar corridas de toros (pues él mismo se metió alguna vez a torero), brujas, monstruos y fantasmas.

Nadie mejor que Goya ha representado asuntos históricos de España. Uno de sus cuadros famosos es el llamado Fusilamiento del 3 de Mayo de 1808. Hay también en la obra de Goya varios cuadros religiosos, pintados al fresco, pero en verdad no le interesaron tanto los temas religiosos.

Goya era hombre de gran imaginación y que poseía además todas las técnicas para expresarse. Empleaba el óleo, el fresco, el dibujo, el grabado, la aguada; pintaba con brochas, pinceles, cuchillos, esponjas y hasta con la yema del dedo. Trabajaba además con gran rapidez. Se cuenta que una vez un marqués fue a visitar a Goya con su esposa y tuvo de golpe la ocurrencia de salir del taller y, cerrándolo con llave, le grito por el ojo de la llave: - maestro Goya, sois mi prisionero, no saldréis hasta que hayas pintado el retrato de la marquesa; os concedo dos horas-. Al cabo de las dos horas estaba terminado un magnífico retrato. Goya no desperdiciaba el tiempo y hasta sus ochenta años, cuando tenía un momento libre, hacía dibujos y apuntes para sus obras. Este gran maestro decía que tuvo tres maestros, la Naturaleza, Velásquez y Rembrandt.