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Yolanda Bedregal
OBRA - POESIA - DEL MAR Y LA CENIZA

DEL MAR Y LA CENIZA (1957)

IV
Pleamar

Del vaso funerario del mar a media noche,
que a contrición provoca con pertinaz reproche,
voy trasegando al ánfora del labio en madrugada
sorbo blanco que incita la pasión liberada.

Adivino en tus dedos los cilicios del gozo
y soy, en plenitudes, como divino pozo
de amargadas azúcares y de felices sales
para la alquimia nueva de anhelos ancestrales.
Ceniza en torbellino – fluctuante astral acuario –
cautivo en la redoma de brillo temerario.
Arpegio de horas locas y polvo que agoniza,
intemporal parábola que el espacio eterniza.

De Siempre y Nunca vengo volteando en rueda grande
durez de roca, liana, jaguar, viento del Ande.

Humana esencia mía, pesadilla del mundo,
debería bastarte un beso vagabundo.
... y ya lo tuve preso ... mas lo dejé en el mar
talismán en ofrenda que se deja al viajar.

Mansa locura muda que me clava en la cruz
de sorda estrella náutica de equivocada luz.